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15 enero 2016

VII EDICIÓN DE LOS PREMIOS ÈCOTROPHÈLIA PARA ESTUDIANTES CON PROYECTOS DE ALIMENTACIÓN RESPETUOSOS CON EL MEDIO AMBIENTE

¿Tienes una idea o un proyecto innovador en el sector de la alimentación respetuoso con el medioambiente?. 

Llega una nueva edición de los premios que más nos gustan en INNGENIOUS. La Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) organiza una nueva edición de los Premios Écotrophélia España, que tendrán lugar el 18 de marzo.

Los premios se dirigen a grupos de estudiantes universitarios cuyo proyecto fomente la ecoinnovación en el sector alimentario. La ecoinnovación es todo tipo de innovación que contribuye al desarrollo sostenible, reduciendo el impacto medio ambiental y optimizando el uso de los recursos.  En términos de innovación, eco-innovación se refiere a la creación de productos y procesos que reducen el deterioro del medio ambiente. Desde el punto de vista económico, la eco-innovación busca que las empresas hagan un uso adecuado de los recursos naturales para mejorar el bienestar humano. La intención es que cada una de las propuestas contribuya a generar conocimiento para el sector alimentario en cualquiera de sus facetas, nutrición, salud, seguridad alimentaria o sostenibilidad entre otras, al mismo tiempo que promueve la creación de sinergias entre el ámbito educativo y la industria.

Los Premios Écotrophélia España se enmarca dentro del proyecto europeo EcoTroFood, financiado por la Comisión Europea a través del Programa de Competitividad e Innovación (CIP) 2007-2013. Por lo tanto, los ganadores en cada una de las finales a nivel nacional compiten por el premio europeo en una gran final que se celebrará en octubre en Colonia, en el ámbito de ANUGA, uno de los mayores salones del sector de la alimentación a nivel europeo.

La celebración de la competición tendrá lugar este año en Fundación Alicia cuyo director, Toni Massanés, será el encargado de presidir el jurado. La ceremonia de entrega de premios se celebrará el 25 de abril en Alimentaria Hub como parte de las actividades programadas en el marco de Alimentaria 2016. El producto finalista será el encargado de representar a España en Ecotrophelia Europa, que este año se celebrará en el Salón Internacional de la Alimentación (SIAL) en París, y que competirá con los ganadores del resto de países europeos.

Los proyectos presentados en Ecotrophelia ayudarán a vislumbrar cuáles serán las tendencias alimentarias en un futuro cada vez más próximo.

El 19 febrero de 2016 finaliza el plazo de inscripción. Os dejamos el link a las bases. Ponte en conctacto con nocosotros si necesitas ayuda en la presentación al concurso de un proyecto ganador. 

¡Ánimo!

03 diciembre 2015

TRAS LAS POLÉMICAS DECLARACIONES SOBRE EL CONSUMO DE CARNES ROJAS Y PROCESADAS, LA OMS RECTIFICA.

NO DEJAR DE COMER CARNE, PERO MODERAR SU CONSUMO DENTRO DE UNA DIETA EQUILIBRADA.

Hace un par de meses nos sorprendía una publicación sobre el potencial peligro del consumo de carnes rojas y procesadas elaborado por el El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de Lyon (Francia), el órgano de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se encargó de evaluar la carcinogenicidad del consumo de este tipo de alimentos. El CIIC se creó hace 50 años en virtud de una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud como organismo funcionalmente independiente de investigación sobre el cáncer bajo los auspicios de la OMS. Su programa de trabajo es aprobado y financiado por sus Estados participantes. El Grupo de Trabajo formado por 22 expertos de 10 países, convocados por el Programa de Monografías del CIIC, clasificaba el consumo de carnes rojas y procesadas, con la contundente conclusión de que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumentaba el riesgo de padecer cáncer colorrectal en un 18%. (Ver Press Release).

A finales de octubre la noticia saltaba a los medios de forma alarmista. Toda la prensa escrita y digital comentaba la noticia y las reacciones no se hicieron esperar. Carnicerías mucho más vacías de lo habitual, pasillos de preparados de carnes con estanterías repletas de productos no adquiridos, clientes desconcertados, carniceros intentando explicar, etc. demostraban otra vez más la respuesta de los consumidores que ante la duda desconfiaban de un producto necesario en una dieta equilibrada. Malas noticias para una cercana campaña de navidad donde el consumo de carnes rojas se incrementa cada año notoriamente y que el estudio de IPSOS sobre El Impacto en el Consumidor Español del Informe sobre la Carne publicado por la OMS, realizado a 502 personas de toda España durante el 27 de octubre de 2015 ya ha dado cifras: El 43% de los españoles reconoce estar preocupado por los datos del informe de la OMS y el 50% manifiesta su voluntad de reducir el consumo.


La recomendación de disminuir el consumo de carnes procesadas y rojas no es una novedad respecto a su influencia en diferentes tipo de cáncer. Tanto la World Cancer Research Found como el American Institute for Cancer Research (dos instituciones científicas reconocidas en el ámbito de la investigación contra el cáncer) tienen publicado un documento desde 2007 periódicamente actualizado al respecto. En él se puede ver que el consumo de ambos tipo de carne tiene un efecto sobre el incremento del riesgo de cáncer bastante evidente (dependiendo del tipo de cáncer). Se pueden consultar estos reportajes monográficos en este enlace (al completo, en inglés) y aquí un resumen en español. Según se desprende del estudio (ver tabla de páginas 8 y 9) son muchos los alimentos sometidos a control (frutas, verduras, lácteos, pescados, bebidas, etc, así como ingredientes o actividades sedentarios) y no pocos los que se asocia a efectos potencialmente carcinogénicos en algunos casos elevados, recomendaciones que sin duda deben tenerse en consideración a la hora de formular una dieta equilibrada pero sin dejar de tener en cuenta esos alimentos en los que un consumo moderado o esporádico no supone peligro para la salud y nos permite una variedad en nuestra dieta no solo de sabores sino también de ciertos oligoelementos necesarios para la vida.


Carnes rojas y carnes procesadas.

Carne roja es toda la carne muscular de los mamíferos, incluyendo carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra. Este tipo de carnes ha sido clasificada como Grupo 2A, probablemente cancerígena para los seres humanos, clasificación basada en evidencia limitada procedente de estudios epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de carne roja y el desarrollo de cáncer colorrectal. Pero las carnes rojas contienen proteínas de alto valor biológico y una importante cantidad de micronutrientes como vitaminas del complejo B, hierro (tanto hierro libre como hierro hemo) y zinc como indica el propio estudio. Suprimir por completo la carne roja de la dieta puede privar al cuerpo de importante número de vitaminas y de ciertos grupos de proteínas que no pueden conseguirse por otras vías con la misma abundancia y calidad. 

La carne procesada se refiere a la carne que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre. Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters (perritos calientes/hot dogs), jamón, salchichas frescas, carne en conserva (corned beef), y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las preparaciones y salsas a base de carne. Aunque han sido consideradas por la OMS dentro del Grupo 1, las carnes procesadas, permiten un acceso económicamente posible a proteínas a ciertas poblaciones y con garantía se seguridad frente a intoxicaciones como el botulismo que de otra manera no podrían disponer en su dieta de ciertos aminoácidos esenciales.


Pero ¿realmente el consumo de este tipo de carnes es peligroso?

Los alimentos son una mezcla de compuestos químicos con diferente valor nutricional, donde dichos compuestos pueden tener carácter sinérgico o amortiguador cuando se presentan junto a otros. Es decir, el efecto perjudicial que pudiera tener el consumo de unas salchichas frescas en un plato combinado se reduce con la presencia de antioxidantes y compuestos beneficiosos de vegetales y hortalizas frescas en la ensalada. Además hay que pensar que somos lo que comemos y lo mismo ocurre en el ámbito animal, donde por ejemplo, las carnes procedentes de animales que han consumido hierba y alimentos naturales poseen una cantidad de anitioxidantes y vitaminas que contrarrestan el efecto nocivo de algunas de esas sustancias consideradas perjudiciales. También es bien conocido que el tipo de grasa y composición del jamón ibérico, principalmente el procedente de animales que han salido a montanera a consumir bellota, es muy diferente al de otros elaborados cárnicos, incluso de otros tipos de jamón cuya dieta no ha incluido este tipo de fuentes naturales, con una composición nutricional con un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico, principal componente del aceite de oliva) así como una riqueza en polifenoles que actúan como potentes antioxidantes. 

Un reciente estudio de La Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal, dirigida por el Dr. José Sabán, profesor asociado de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, llevó a cabo por primera vez a nivel mundial dos estudios piloto independientes sobre los efectos vasculares de los jamones ibéricos. Dichos estudios comparaban el consumo de jamón de cebo y bellota y mostraron que el consumo regular de cantidades moderadas (50gr/día) se asociaba a beneficios cardiovasculares relacionados con una mejora de la función endotelial. Dicha mejora fue superior en el caso del jamón de bellota, lo cuál sería explicable por su mayor contenido en polifenoles, potentes antioxidantes y antiinflamatorios a nivel vascular, aunque no se observaron elevaciones del colesterol bueno (HDL) ya  que no existió aporte suplementario de ácido oleico. Con este consumo moderado no se apreció una ganancia de peso del individuo ni modificación del perfil lipídico, ni siquiera el de los triglicéridos, que es creído que se elevan por definición cuando se consume cualquier tipo de embutido. Lo más curioso del estudio fue la reducción de la presión arterial observada pese a pesar de tratarse de alimentos ricos en sodio, el cual podría ser atribuible a la mejora del funcionamiento endotelial. 

A pesar de las limitaciones propias de estos estudios piloto, los resultados de los mismos son tan esperanzadores que abren una puerta a la investigación del jamón ibérico equiparable a la del aceite de oliva de hace 20 años, y así, una serie de interrogantes que podrían plantearse a partir de ahora. Dudo muchísimo que en estas conclusiones se haya tenido en cuenta estudios de este tipo, ya que el consumo de este derivado cárnico es prácticamente exclusivo de nuestra geografía. El propio comunicado de la OMS hace una serie de aclaraciones –generalmente obviadas por los medios de comunicación– que, de conocerse, ejercerían un efecto balsámico en los receptores de la noticia. Así, el doctor Kurt Straif, Jefe del Programa de Monografías de la IARC, sentencia que “para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”. 

La carne se compone de varios componentes, como el hierro hemo y puede contener sustancias químicas que se forman durante el procesamiento de la carne o su cocción y que pueden ser potencialmente cancerígenos como N-nitroso e hidrocarburos aromáticos policíclicos. La cocción de la carne roja o carne procesada también produce aminas aromáticas heterocíclicas, así como otros productos químicos incluyendo hidrocarburos aromáticos policíclicos, que también se encuentran en otros alimentos y en la contaminación del aire. Algunos de estos productos químicos son carcinógenos conocidos o sospechosos, pero pese a este conocimiento todavía no se comprende completamente cómo se incrementa el riesgo de cáncer por la carne roja o la carne procesada. Es decir el riesgo se asocia no solo a cantidad, sino también a la calidad del producto consumido, muy relacionada con la dieta que ha consumido el animal del que procede la carne y al proceso de elaboración que sufre el producto cárnico hasta su consumo.

La OMS es una institución de reconocido prestigio y nos podemos fiar al 100% de sus publicaciones aunque no de los titulares de algunos medios que han interpretado los datos de forma errónea. No es novedad que, al menos en España, el análisis de los estudios y contenidos científicos por parte de los medios de comunicación tiene mucho margen para mejorar, pues no debemos olvidar que el ciudadano tipo no tiene por qué tener formación científica en temas nutricionales o médicos y por tanto cualquier información que le haga pensar que su salud está en peligro seguramente la va a interpretar de manera alarmista.

He llegado a leer en estos días publicaciones que han clasificado a la carne procesada en la misma categoría que otras causas de cáncer como el consumo de tabaco y el amianto (CIIC Grupo 1, carcinogénico para los humanos), pero esto no quiere decir que sean igualmente peligrosos. De hecho la propia OMS afirma que solo 34.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada, cifras que contrastan con el cerca del 1 millón de muertes por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al consumo de tabaco, las 600.000 por año debido al consumo de alcohol, y más de 200.000 muertes anuales vinculadas con la contaminación del aire. Comer carne roja aún no se ha establecido como una causa de cáncer. Sin embargo, si se demostrara que las asociaciones reportadas son causales, el Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad ha estimado que las dietas ricas en carnes rojas podrían ser responsables de 50.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo, cifra muy lejana a las de otras causas de cáncer conocidas. 


Como resultado de la polémica generada tras la publicación del informe del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) acerca de la carne procesada y el cáncer colorrectal, la propia OMS recibió varias consultas y solicitudes de aclaraciones que le llevó a publicar una nota aclaratoria el 29 de octubre, por la cual indica que el estudio del CIIC confirma lo recomendado en el informe de 2002 de la OMS titulado Diet, nutrition and the prevention of chronic diseases, en el que se aconsejaba a la población que moderara el consumo de conservas de carne para reducir el riesgo de cáncer, y aclara que en el último estudio del CIIC no se pide a la población que deje de comer carnes procesadas, sino que se indica que la reducción del consumo de estos productos puede disminuir el riesgo de cáncer colorrectal.

Está claro que queda mucho por investigar y que hay que escuchar a los expertos del mundo científico, pero como veterinaria especializada en bromatología y salud pública y persona dedicada toda mi vida a la calidad e I+D+i agroalimentaria seguiré comiendo carne de manera moderada y dentro de una dieta equilibrada, eso sin dejar de observar con el rabillo del ojo todas las publicaciones que una organización de la talla de la OMS realice sobre esta y otras cuestiones relacionadas con el binomio nutrición y salud. 

La OMS cuenta con un grupo permanente de expertos que evalúan regularmente los vínculos entre dieta y enfermedad. A principios del año que viene está previsto que se reúnan de nuevo con el fin de empezar a examinar las repercusiones para la salud pública de los últimos estudios científicos y el lugar que deben ocupar las carnes procesadas y las carnes rojas en el contexto de una dieta globalmente saludable. La historia por tanto no ha acabado y me encantará leer el final.


08 octubre 2014

EL PODER NUTRITIVO DE LOS GERMINADOS VUELVE A SER INVESTIGADO

Redescubiertos por los consumidores occidentales hace apenas 25 años, los germinados son el alimento "vivo" más antiguo que se conoce. Las primeras referencias se remontan a la China de hace 6 milenios donde eran además empleados como remedios terapéuticos para evitar diversas dolencias. En Europa sus poderosos efectos no se conocieron hasta el s.XVIII cuando el legendario Capitán Cook consiguió que durante tres años ningún miembro de su tripulación muriera por falta de vitamina C, suministrándoles a diario un té elaborado con judías germinadas.

Cientos de años después, los germinados siguen considerándose unos brotes llenos de energía y vitaminas naturales concentradas. El consumo de germinados proporciona vitalidad y hace que desaparezcan el cansancio y los problemas digestivos. Además, ayudan a depurar y regular el organismo, incrementan el tono muscular, disminuyen el meteorismo y tienen probados efectos rejuvenecedores. Su excepcional cantidad de nutrientes, sus propiedades terapéuticas y sus múltiples posibilidades culinarias hacen que sean incorporados en la dieta de personas preocupadas por su salud. Pero, ¿pueden ser utilizados en los animales?

GERMINADOS EN ALIMENTACIÓN ANIMAL.


Los animales destinados a producción ganadera están consumiendo mezclas de forrajes y concentrados en los que, si bien se busca una composición nutricional ajustada, las características secas (paja, concentrados, etc) o conservadas (forrajes, extrusionados, etc) de estos alimentos se alejan mucho de la que consumen en pastos, lo que provoca multitud de problemas patológicos (principalmente en herbívoros) y reducción de la producción de carne, leche, etc, ocasionando al dueño o ganadero pérdidas económicas y aumento de los costes en tratamientos veterinarios. 


Aunque algunas empresas llevan años trabajando en promover el uso de los germinados en alimentación animal mediante la venta de equipos para autoproducción, la realidad actual es que la investigación en este ámbito ha sido hasta ahora escasa y el uso de germinados para alimentación animal no ha alcanzado aún en España el potencial que el interés nutricional y sobre la salud animal de este tipo de productos merece. Este desconocimiento sumado a la falta de profesionalización en su producción es lo que ha movió a un grupo de emprendedores de la Sierra de Madrid a poner en marcha unas instalaciones piloto de producción de germinados, con una tecnología desarrollada por ellos mismos que permitía producir germinados controlando la aparición de hongos, parásitos y consiguiendo adaptar las condiciones de germinación al tipo de semilla. Esta empresa germinaba únicamente cebada para caballos de recreo pero en INNGENIOUS detectamos el potencial de estos productos en caballos de competición, cebo y otras especies (bovino, ovino, caprino, aves, etc), sobre todo en el momento actual en el que la sociedad y el sector ganadero demandan cada vez más productos naturales y que reduzcan los tratamientos veterinarios. Por ello, en colaboración con la Facultad de Veterinaria de Madrid desde INNGENIOUS solicitamos un proyecto europeo al programa Horizonte 2020 de I+D+i que permitiera el desarrollo de piensos a base de germinados de semillas (cereales, leguminosas, oleaginosas, etc) adaptados a las necesidades nutritivas de cada tipo de animal. Desde este link puedes acceder a más información sobre el proyecto. Aquel proyecto no prosperó por tratarse de una empresa aún pequeña pero conseguimos una subvención en Extremadura gracias al cual esta empresa ha podido comenzar a vender allí sus germinados de cebada. Pero en INNGENIOUS nos encantan los germinados, no sólo para alimentación animal sino también para humana, por lo que hemos continuado investigando sobre los germinados en una tesis doctoral que estamos realizando junto al Departamento de Tecnología de los Alimentos y la Cátedra de Agricultura de la Universidad Complutense de Madrid.

Y alguno aún se preguntará, ¿pero realmente qué son los germinados?

PRODUCCIÓN INDUSTRIAL DE GERMINADOS


Aunque la soja es de los más conocidos, podemos germinar una gran variedad de semillas, alfalfa, cebolla, col roja, ajo o trigo entre otras que enriquecerán nuestros menús en ensaladas, bocadillos, tortillas, cereales... La mejor forma de aprovechar su valor nutritivo es comerlas crudas y evitar cocciones prolongadas para evitar que pierdan sus ricas cualidades. Pueden ser producidos a nivel casero para autoconsumo, pero para una producción industrial debemos tener en cuenta que cada tipo de semilla requiere de unas condiciones determinadas de siembra, CO2, O2, luz, riego, etc. para evitar la posible aparición de contaminaciones bacterianas, parásitos y los temidos hongos y sus toxinas, algunas de ellas muy perjudiciales para la salud de personas y animales.


Las semillas, al germinar, producen brotes de hierba con las dos partes que componen los germinados frescos: Una parte exterior de hojas verdes, que forman una superficie de hierba apetecible al animal, y  la inferior con el resto de semilla que  aún contiene  nutrientes y cuyas  raicillas forman el entramado que da consistencia a la plancha. 

En INNGENIOUS apoyamos proyectos que promuevan el uso de alimentos naturales y producciones medio ambientalmente sostenibles y estamos promoviendo continuar la investigación sobre el uso de estos productos en alimentación animal. Por ese motivo estamos reuniendo a ganaderos, productores y empresas interesadas en participar en este proyecto de investigacióny otros relacionados con alternativas naturales que mejoren la salud y nutrición humana y animal. Si estás interesado en participar puedes contactar con mjmontilla@inngenious-oi.com

25 mayo 2014

LA ELAFINA, UNA PROTEÍNA CLAVE EN LA INTOLERANCIA AL GLUTEN

Científicos demuestran el papel clave de la elafina contra la reacción inflamatoria típica de la enfermedad celíaca (intolerancia al gluten) y patentan una estrategia para aportarla en el intestino a través de un probiótico. 



La enfermedad celíaca es una patología autoinmune cada vez más frecuente que se produce en individuos genéticamente predispuestos a la intolerancia al gluten, proteína del trigo y otros cereales presente en productos de panadería, galletas, pastas, bebidas malteadas y otros alimentos en cuya lista de ingredientes se incluya harina o almidón de estos cereales. Las personas afectadas no son capaces de producir las enzimas necesarias para degradar el gluten durante la digestión. Esta digestión anormal es la causante de la sintomatología celíaca lo que puede conducir a la destrucción de la barrera del intestino, esencial para la absorción de nutrientes. La prevalencia de esta enfermedad se estima entre 1/500 y 1/300 y su sintomatología incluye dolor crónico abdominal, diarrea, calambres... y predispone a ciertos tipos de cáncer (intestino delgado, linfoma).

Los científicos del Instituto Nacional Francés de Investigación Agronómica (INRA) y el Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM), en colaboración con la Universidad McMaster (Canadá) y la École Polytechnique Fédérale de Zurich (Suiza)  han demostrado que la elafina, una proteína con propiedades anti-inflamatorias, es menos abundante en los pacientes con enfermedad celíaca que en las personas sanas. Identificaron que la elafina es capaz de prevenir la destrucción de la barrera del intestino durante la inflamación y de reducir la toxicidad del gluten en las personas celiacas al interactuar con las enzimas responsables de la descomposición anormal de gluten (transglutaminasa - 2).

Estas observaciones llevaron a los científicos a proponer una forma de hacer llegar la elafina a pacientes celíacos utilizando una bacteria que suele estar presente en los alimentos (Lactococcus lactis), la cual modificaron con el fin de expresar la elafina. La utilización de esta cepa, desarrollada por los mismos equipos del INRA y el INSERM, permite una producción específica y local de elafina.

En el estudio, los científicos administraron esta bacteria a ratones intolerantes al gluten demostrando que la elafina que aporta el probiótico disminuye significativamente la reacción inflamatoria. Los primeros resultados preclínicos abren camino a nuevas investigaciones de terapias para la enfermedad inflamatoria intestinal.

La estrategia fue publicada el pasado mes de abril en el American Journal of Gastroenterology y presentada para su patente por INRA en mayo de 2013, y sus perspectivas prometedoras podrían permitir el tratamiento de la celiaquía y la intolerancia al gluten en general, enfermedad para la que actualmente no existe un tratamiento curativo y la única solución es una dieta libre de gluten de por vida. El siguiente paso consistirá en la definición de los mecanismos subyacentes a los efectos positivos de la elafina en la enfermedad celíaca, así como la identificación de bacterias que producen naturalmente las proteínas con propiedades anti-inflamatorias similares a elafina.

22 marzo 2014

UNA TÉCNICA PERMITE SABER EN 24 HORAS LA ESPECIE DE ATÚN EN CONSERVA

Científicos del centro tecnológico AZTI-Tecnalia, especializado en investigación marina y alimentaria, ha desarrollado un nuevo método basado en sondas fluorescentes para autentificar el atún en conserva y que permite detectar, en tan solo 24 horas, si el producto se trata de bonito del norte (Thunnus alalunga), atún de aleta amarilla o yellowfin (Thunnus albacares) o patudo (Thunnus obesus).

La industria conservera utiliza como materia prima en muchos casos lomos de atún congelados importados. Estos lomos, sin piel, presentan enormes ventajas en cuanto a productividad y rendimiento de los procesos, sin embargo las características de los productos difieren así como su calidad. Hasta ahora, dada la dificultad de diferenciar las especies visualmente se producían errores en el etiquetado de la conserva.

El sistema de detección de ADN del atún en conserva y procesado desarrollado permite diferenciar las distintas especies incluso en alimentos procesados. Hasta ahora, las metodologías genéticas para establecer el ADN requerían de varios días para obtener un resultado concluyente.

La técnica ya ha sido acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC). El método supone una herramienta más para asegurar que los productos son etiquetados de forma correcta y garantizar la calidad a los consumidores.

Fuente: AZTI Tecnalia

07 febrero 2014

CIENTÍFICOS ESPAÑOLES OBTIENEN OMEGA-3 DE HONGOS

El equipo de Ingeniería Metabólica de la Universidad de Salamanca ha logrado una patente internacional sobre cepas del hongo Ashbya gossypii, capaz de acumular grandes cantidades de aceite rico en ácidos grasos omega-3, de gran interés en la industria alimentaria. El  trabajo aparece como artículo destacado en la revista Applied and Environmental Microbiology.
“El hongo Ashbya gossypii fue elegido por la Unión Europea como el mejor ejemplo que existe de biotecnología industrial o biotecnología blanca, que consiste en utilizar microorganismos para la producción de compuestos que hasta ahora se obtenían por síntesis química y en su mayor parte utilizando derivados del petróleo”, explica el catedrático de Genética José Luis Revuelta, que lidera esta investigación.
Por el contrario, la biotecnología utiliza estos organismos que, partiendo de azúcares y otros compuestos renovables, consigue los mismos productos, como plásticos o biodiésel, pero también compuestos de la industria alimentaria, que es el principal objetivo del laboratorio. La alternativa a la transformación de derivados del petróleo por procesos químicos es utilizar microorganismos.
La cepa acumulaba ciertas cantidades de aceite, pero utilizando la ingeniería metabólica, que consiste en modificar enzimas y genes, los científicos han logrado que el hongo realmente sea un 'paquete de aceite', describe Revuelta.El equipo había observado que el hongo Ashbya gossypii era capaz de acumular aceites en una gran cantidad. “En el laboratorio tenemos un modelo computacional del hongo con el cual somos capaces de redirigir su metabolismo hacia determinados productos. En este caso, lo hemos redirigido a la acumulación de grandes cantidades de aceite que después puede ser convertido en ácidos omega-3”, afirma el experto.
De esta forma, la industria alimentaria no dependería de la compra de aceites vegetales caros, sino que podría cultivar el hongo en fermentadores utilizando fuentes de carbono para que crezca el hongo, un procedimiento muy económico, y conseguir productos como el omega-3. Los resultados pueden ser vendidos a distintas industrias interesadas en la obtención de omega-3, ácidos grasos muy beneficiosos para la salud, especialmente, en la prevención de problemas cardiovasculares.
La industria alimentaria está muy interesada, pero la única fuente comercial de omega-3 son los aceites de pescado. Muchos pescados no se utilizan para alimentación, de manera que esta materia prima es barata, pero hay que aislar los ácidos omega-3 que contiene y la extracción química y mecánica es costosa y el producto tiene sabor a pescado que no es aceptado por los consumidores, de manera que se somete a un proceso de purificación muy costoso.
Además, en el futuro también podría lograrse por el mismo procedimiento otros productos muy distintos, como biodiésel, plásticos, lubricantes y otros derivados químicos. En cualquier caso, la primera etapa sería la misma y pasaría por la utilización de estas cepas del hongo.
Los derechos de la patente ya están transferidos, de manera que los resultados se puede convertir en una aplicación real, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores. “Con este hongo desarrollamos cepas que producían la vitamina B2 o riboflavina, que es utilizada por la industria reemplazando procesos de síntesis química”, recuerda. 
Hoy en día, se producen 10.000 toneladas con este hongo, principalmente en Corea del Sur gracias al trabajo previo de este laboratorio en colaboración con la empresa BASF, con la que trabaja estrechamente el grupo desde hace 25 años. De hecho, una treintena de patentes cubren todo el proceso de producción de riboflavina.

Strain Design of Ashbya gossypii for Single-Cell Oil Production.
Appl Environ Microbiol. 2014 Feb;80(4):1237-44.
Ledesma-Amaro R, Santos MA, Jiménez A, Revuelta JL